Finalmente llegó un día de powder en este volcán, expuesto a todos los vientos patagónicos. Perder un día soleado después de una semana de nevadas habría sido un crimen, así que finalmente llegué a la cumbre del Osorno.
Septiembre-octubre es la época ideal para el ascenso. Los días son largos y todavía hay mucha nieve. Se puede subir casi todo el trayecto con los esquís puestos y bajar en minutos, esquiando por las laderas del volcán.
La subida entre los "flores" de nieve del glaciar, el almuerzo en la cumbre con vistas a lagos, campos verdes y otros volcanes, y luego el descenso por la nieve fresca al atardecer... así es como debería verse un día perfecto.
Ruta
Comenzamos el ascenso desde el estacionamiento del centro de esquí (https://maps.app.goo.gl/zHuEYovRS2zjA1Rd9). Se puede subir a la estación superior de la silla y empezar la caminata desde allí, lo que te ahorra cerca de una hora. En la boletería venden un ticket para un solo ascenso "randone".
Llegamos a la cumbre seis horas después de comenzar, ganando aproximadamente 1.500 metros verticales. Esto fue a buen ritmo, pero con paradas para comer, conversar con otros, y un retraso porque uno de mis esquís se soltó y se deslizó cuesta abajo.
La primera parte de la ruta es fácil y va a lo largo de las pistas del centro.
Después del andarivel, la pendiente se pone más empinada. Pero los tramos más inclinados se alternan con partes más suaves, lo que permite descansar. En la parte media de la subida, hay muchas formaciones de hielo en forma de "flores". Aquí es un buen lugar para parar, comer algo y sacar fotos.
Los últimos cientos de metros verticales antes de la cumbre son los más difíciles: la pendiente es más pronunciada y hay más hielo. Cuando te aburres de hacer kick turns, te das cuenta de que caminar con los esquís en la mochila es más rápido que seguir con ellos.
Un poco más de subida con crampones y llegas a la cumbre. El volcán Osorno tiene una cumbre enorme y plana. A diferencia de Villarrica, aquí no hay un gran cráter, solo pequeños cráteres dispersos por las laderas. Las vistas son impresionantes. Vimos Villarrica, Lanín y los cercanos Puntiagudo y Tronador.
Todo el descenso desde el volcán se puede hacer en esquís. Justo después de la cumbre, hay que cruzar con cuidado una pequeña sección con hielo. Luego empiezan campos con una pendiente de alrededor de 45° y vistas espectaculares. Debes elegir tu línea de bajada durante el ascenso: el terreno no es difícil, pero desde la cima no es obvio cuál será el mejor camino para esquiar.
Nuestra bajada fue al atardecer. La nieve seguía suave y gritaba de emoción mientras bajaba esas laderas con vistas al lago y un cielo de todos los tonos de rojo.
Elegimos un día con condiciones perfectas. El volcán es técnicamente fácil cuando hay buenas condiciones de nieve. Me sentí completamente segura, y mi amigo chileno subió todo el trayecto hasta la cumbre esquiando. Pero no siempre está tan perfecto. Cuando hay más hielo tendrás que caminar la mayor parte con crampones, usar el piolet y asegurar la escalada.
Nivel y equipo
La ruta no es complicada, ni físicamente ni técnicamente. Pero para hacerla en esquís, necesitas tener un nivel confiable tanto en esquí fuera de pista como en randoné. Te serán útiles los kick turns, la confianza en superficies duras y heladas, y en pendientes pronunciadas.
Si tienes experiencia planificando rutas de randoné por tu cuenta, encontrar el camino hacia la cumbre no será difícil. Osorno es un volcán popular y en buen clima siempre hay muchas personas que dejan una traza fácilmente visible. La vista está completamente abierta, lo que facilita planificar la línea de ascenso.
En buenas condiciones de nieve, necesitarás un equipo de randoné, idealmente crampones para esquís, un piolet y crampones para las botas.
Après-ski
Después del ascenso, todos se reúnen en el bar del refugio Teski. (https://maps.app.goo.gl/HX6n2wD1wq4zCgdq5) No te confundas, después de la subida debes venir acá, no al restaurante del centro de esquí. :)
